07 enero, 2011

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Felipe Parra:

Vacío, perdido por la galaxia, sin estrellas ni planetas, solo esta materia oscura llenando mi horizonte.

Ezequiel Von Hittler:

Una materia oscura que te absorbe, que no te dejara salir, que no deseas que se aleje de ti, una materia oscura que no solo es materia de la galaxia, es tu esencia.


27 diciembre, 2010

Char Aznable


Él alucinaba con robot gigantes como los que aparecen en nuestras historietas, decía enfrentarse a algún Amuro del futuro en donde luchaban por la libertad de su nación espacial,

Su spad XII nos recordaba al avión del mítico Barón rojo por su tonalidad escarlata, pero su emblema escondía la cruz báltica por un signo extraño que le mando a pintar, aun así su fama era en la tierra y no en los aires, donde se confundía con hombres rebeldes en ves de buenos soldados. Nuestro emperador nos mando a luchar como todos los días, los enemigos de nuestra patria debían caer, pero ¿qué podía hacer una escuadra de aviones oxidados de la primera guerra contra las versiones de este año? Un Mitsubishi Zero japonés podía derribarnos sin tener que despejar, aun así los aliados temblaban al ver caer a sus compañeros ante la “chatarra” que él piloteaba.

Char era un hombre descontextualizado, pero valía la pena seguirlo en la batalla, y su fama creció luego de su primera misión, de 10 aviones, tan antiguos como el suyo, solo Aznable volvió, derribando a los 5 aviones enemigos prácticamente solo, las pruebas, los aviones destrozados en el campo de batalla y un sobreviviente fueron suficientes para darle la cruz.

Nunca acepto poner el emblema patrio en su nave, pero éramos una entidad paramilitar, llevarla no era necesario, y pronto su avión fue reconocida como enemiga ante los P-40 norteamericanos. Cada vez que él salía a combate, los aliados se retiraban, tenia miedo de una antigüedad de museo, levemente modificada.

Luego de la primera misión su Spad fue mejorado, se dice que el mismo Hitler reviso las mejoras, aceptadas por Char, que le harían a la nave, una nueva ametralladora, un motor nuevo y un tanque de gasolina reforzado. SU nave podía mantenerse en combate tanto como los aviones ingleses, era rápido como los japoneses y destructivo como los alemanes. Él era el mejor piloto que las tierras frías del norte de Alemania podían darnos.

Pero no podía vivir para contar su historia, en su ultima misión un ejercito entero lo cerco, eran más de 30 aviones recién salidos de la fabrica, con los mejores pilotos que la puta madre Rusia podía tener, una mierda al lado de nuestros novatos, pero ellos estaban dispuestos a todo. Char derribo a más de la mitad de ellos, la otra mitad se lanzo como soldados Kamikazes japoneses sobre él, perdió sus alas pero siguió disparando, el escuadrón de apoyo vio como se quemaba su cola mientras destrozaba a un enemigo por ultima vez.

Nunca se encontró su cuerpo, ni siquiera su avión, aun así nuestro comandante supremo, Hitler, tomo una de las avionetas del museo aéreo alemán, y la convirtió en el avión de Aznable. Antes de que los rusos llegaran a Berlín, aquella nave permanecía a la vista de todos, en la entrada este de la ciudad.

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