Mostrando entradas con la etiqueta Locura.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Locura.. Mostrar todas las entradas

07 enero, 2011

Facebook

Felipe Parra:

Vacío, perdido por la galaxia, sin estrellas ni planetas, solo esta materia oscura llenando mi horizonte.

Ezequiel Von Hittler:

Una materia oscura que te absorbe, que no te dejara salir, que no deseas que se aleje de ti, una materia oscura que no solo es materia de la galaxia, es tu esencia.


11 diciembre, 2008

Escritos de amor y muerte. Cuento 5

El ángel Azrael.


El dolor era insoportable, mi corazón se estaba deteniendo lentamente y yo sentía como cada latido se apagaba más rápido que el anterior.
No podía hacer nada, lo hecho, hecho esta, y solo podía soportar el dolor de que mi cuerpo se estaba muriendo cuando mi conciencia seguía viviendo.

- Lo siento, se que debe dolor pero no puedo hacer nada, no te preocupes, cuando el dolor pase tu cuerpo expulsara toda sustancia extraña, allí si que te sentirás mal.

Mi cuerpo comenzó a moverse solo, lentamente me encontré apoyado en todas mis extremidades vomitando todo lo que mi estomago podía tener, la sensación fue horrible, el solo hecho de sentir esa comida tibia salir de tu boca, el solo doloroso sabor de aquella comida que ahora era veneno para tu organismo, tienes que vivirlo para saber lo que se siente.
El estomago me dolía como jamás me había ocurrido, parecía que estaba completamente vació, y así era, no podía aguantar el dolor. Por otro lado mi ropa estaba toda manchada, manchada con la sustancia verdosa que salio de mi mismo cuerpo y que ahora me producía indiferencia, no puedo creer que aquella sustancia viscosa que ahora ensuciaba mis ropas era comida, no podía distinguir el pan que había desayunado, o el pescado del almuerzo, todo era parte del verdoso fluido que yo había expulsado.

- Cambiate ropa y bebe un poco de la botella que esta sobre la mesa, la ropa esta algo vieja pero te servira por esta noche.

Me vestí a duras penas, entre el dolor y un deseo incomparable e incontenible por algo de comer apenas pude llegar a la mesa donde la ropa y una botella con una bebida rojo carmesí se encontraban. Cuando me termine de cambiar de ropa el hambre era fatal, me pregunte si mi nuevo padre había pasado por lo mismo pero nunca le pregunte.
Entonces bebí el contenido de la botella, lentamente mi hambre se fue saciándose hasta que ya no la sentí. No puedo definir el sabor de aquella bebida, no puedo avalar cual era su contenido, pero estoy seguro que he probado aquel elixir muchas veces.
Pero supongo que no es necesario que siga contando lo que me paso hace ya mucho tiempo. Lo que realmente importa es lo que estoy viviendo en el presente. No estoy en tu dormitorio por razones azarosas, si estoy acostado en tu cama no algo fortuito, la razón es que es el momento en que tu sufrirás lo mismo que yo sufrí, con la única diferencia de que no habrá bebida que beber.
No soy el que viene a liberarte, lo siento, ese no soy yo, yo soy el que viene para que tú pagues, con dolor y agonía, tus pecados, tus errores y tus faltas. Mi nombre, lo sabrás por simple cortesía, mis labios, los besaras buscando un calor que en ellos no existe.
Buenas, o malas y malditas, noches.
Soy el viejo y olvidado Azrael.

03 diciembre, 2008

Escritos de amor y muerte. Escrito 4.

Declaraciones de Muerte.


Después de aquellos besos,
Después de aquellos labios,
Solo puedo soñar,
Solo puedo alucinar contigo.
¿Cómo mostrarme cuando no soy yo?
¿Cómo decirte la verdad?
¿Cómo olvidarme de ti?
- Admito haberte usado.
Soy culpable de enamorarme,
Pero eres tan distinta a mí,
Para ti todo es sentimiento,
Por favor,
Por favor olvídame.

Perdóname,
Pero la lírica es mi forma de confesarme.
Aquella bella noche,
Oscura como mis pobres pensamientos,
Era el escenario perfecto.
Yo dormía en tu cama,
Quizás tú estabas conmigo,
La droga me ha hecho olvidar.
Recuerdo una llamada,
Era el pobre de él.
- Yo soy inocente,
Yo no mate a nadie.
Un pensamiento loco,
Quizás él llamaba,
Era noche, o quizás mañana,
Recuerdo que el temblaba,
Mi amante, tú, dormía en la cama.
¿Qué pasa?
Ella ya ha muerto.
Yo no entendía sus palabras.
Explícate compañero,
Grite para mis adentros.
Ella, como pediste, ha muerto,
¿Sigo siendo útil?
Dijo él.

Yo aun no entendía sus palabras,
Ni ahora las logro comprender,
Supongo, solo supongo,
Que hablaba de la pobre “gatita”.
Recuerdo que pronuncie,
Cuando estaba ebrio,
En una noche entre amigos,
Una noche luego de romper con ella,
Que desearía matarla.
- Pobre de él,
Él pensó en algo literal.
Pero no puedo hacer nada,
Yo soy inocente,
Yo dormía con la otra,
Él fue quien llamo para avisar,
Él quería serme útil como siempre,
Así que solo la moto para hacerme feliz.
- Él no sabia lo que pasaba.
Pero yo soy inocente.

Abogado,
Dile eso al idiota del juez,
Porque entre nos
Yo la mande a callar,
A ella y a muchos más.
Soy el jefe, a la mafia la manejo yo,
Ellos solo son mis esclavos.
Así que yo te pago para ocultar la verdad,
Él es el culpable,
Porque yo la mande a matar,
Cuando estaba en la cama,
Con la otra,
Esa es la verdad.

16 noviembre, 2008

Escritos de amor y muerte. Cuento 3

La dama de hierro.


Los años pasaron sobre mi cuerpo pero mi hermoso rostro nunca cambio, me mantuve bella sin importar cuanto tiempo pasaba. Pasaron muchas épocas donde ni siquiera me miraban, muchas donde me llamaron asesina, pasaron muchos otros donde me llamaron arte antiguo, aun así yo solo hacia lo que era mi deber, cumplía con la función para lo cual había sido creada.
Abrigue a muchas personas, a quiénes eran culpables y a quienes eran inocentes, abrigue a todos los condenados que se acercaron a mí, a gente que buscaba ser perdonados y a otros que buscaban ser santos. Admito haber ocultado a pobres y a ricos, a mujeres y hombres y a todos ellos los abrace con el mismo sentimiento indiferente. Pero ahora que estoy a punto de ser convertida en algo menos que basura es cuando casi nadie recuerda mi trabajo.
Pero se que así debe acabar mi vida, porque un hombre me lo advirtió hace mucho tiempo, un hombre que acepto terminar con su vida entre mis ropas, que la termino con su mano bajo mi falda, un hombre que no me dio su nombre porque no importaba, porque la muerte se lleva a los hombres no a sus nombres.
Aquel hombre llego a mí una noche de agosto, no recuerdo en cual pero daría lo que me queda de vida por decir que la última noche de aquel mes fue su visita. Él había cumplido sus 18 años recientemente y lo único que tenia en mente era acabar con su trágica y patética vida.
Él vino a mí, se sentó en el frió piso, me miró y me invito a beber un corto trago de ron, no pude aceptar y él se tomo su trago y el mío, entonces dejo la botella a un lado y volvió a mirarme pero esta vez fue de una forma distinta, entonces vi como sus labios comenzaban a moverse y las palabras salieron de su boca.
- Daría mi vida por encontrar algo de felicidad, pero creo que mi vida se ha acabado…. No importa, al final tú serás la última mujer que me abrazara, así que solo te pediré una cosa… No detengas mis manos cuando comiencen a tocar tu bello cuerpo.
Entonces me sonroje y él tuvo que notarlo, nunca nadie me había dicho algo así, nadie se había atrevido a tocarme y él lo haría sin pudor alguno.
- Lo siento. Pero a cambio te diré tu futuro. Porque tú acabaras junto conmigo, tú me mataras y por venganza disfrazada de justicia otros vendrán a buscarte y acabaran con la tuya, por lo mismo prometo hacerte disfruta cada segundo…
Luego se detuvo por un segundo y volvió a hablarme, pero me dijo cosas dulces, me mostró el mundo que yo no conocía. Me contó su vida, su extraño y excitante pasado y como, después de todo aquello, aun se sentía extraño, como que no pertenecía a este mundo. Supe que todas las cosas que él creía amar estaban tan lejos que nada podría traerlas a su lado. Me contó de cómo el mundo lo había juzgado diciendo que él no había amado cuando en verdad había sentido ese sentimiento con fuerza y de la misma forma sintió el dolor de la cruel y repentina despedida. Me contó que solo una persona lo había comprendido, que solo una persona había escuchado sus razones para dormir eternamente y que la única cosa que pudo hacer aquella persona fue abrazarlo y besarlo tratando de retenerlo en este mundo hermoso.
Me nombre la verdad sobre los sentimientos humanos y me mostró en secreto para poder vivir eternamente sin preocupaciones en este universo extraño. Ese hombre me hablo de todo lo que este mundo ofrece, y como ya dije me mostró lo bello que es, Entonces abrí mis brazos, él bebió un último trago de la botella y yo cerré mis ojos mientras mis brazos se cerraban y sus manos me acariciaban.
Recuerdo como mis pecados penetraron en su piel para hacerse suyos, recuerdo cuando el me hablo al oído diciendo sus últimas palabras.
- Cuando llegue la muerte pregúntale porque se demoro mucho.
Entonces se mantuvo en silencio, aun cuando mis pechos descubiertos tocaron su alma, ni cuando mis labios besaron su cuello. A diferencia de otros que gritaban cuando los abrazaba y no paraban hasta el amanecer él se mantuvo en silencio haciendo que yo disfrutara.
Supongo que solo se quedo dormido mientras yo le quitaba la vida lentamente, mientras se derramaban la sangre por el piso y con ella se iba la vida.
Entonces la muerte llego a la hora habitual, pero esta vez llego de manera distinta, en su mano traía una flor, una flor única pero blanca como el rostro de quien la traía, entonces sentí que me miraba desde sus ojos ausentes y algo me recordó a la mirada del hombre que había dormido en mis brazos aquella noche. Pero no me importo y le entregue el mensaje que me habían dejado al oído.
Pero la muerte no me escucho, solo se acerco, me entrego la flor y se sentó en el mismo lugar donde se había sentado el hombre que ahora dormía en mis brazos, entonces vio la botella, aun le quedaba un trago en su interior, la muerte lo bebió.
- Gracias por dejarme estar en tus brazos en mis últimos alientos, pero la próxima vez que nos veamos será para que tú duermas en los míos.
Entonces se quito la mascara que le cubría el rostro y vi como la muerte era el hombre que dormía en miserazos.

Ahora que estoy a punto de morir, solo espero que él venga por mí, y que de esa manera se cumpla su promesa, porque yo quiero dormir en sus brazos una noche más.

29 octubre, 2008

Escritos de amor y muerte. Cuento 2


El Fantasma.

Una extraña historia que se me ocurrio en la micro.......



No se como comenzar.
Para ser franco no tengo una idea clara de lo que esta pasando en este momento.
Lo último que recuerdo es el haber estado acostado sobre el césped.
Pero de alguna manera el lugar donde ahora estoy es familiar, no me parece que sea muy distinto al mundo que siempre veo, pero también estoy seguro que este lugar no es mi mundo.
Me parece extraño ver a las mismas personas que veía en mi universo caminar en este mundo, es como si todo fuera un sueño. Solo me pregunto si aquí ella estará con vida.
Ella era hermosa, pero no era mía. Ella era perfecta, pero no era mía. Ella era única, pero no era mía. Ella se llamaba de una forma que ya no es importante.
Se que parecerá patético pero como muchos me enamore de alguien a quien no podía amar, aquella persona me parecía perfecta pero era solo un sueño, en especial porque cuando yo la conocí ella ya estaba muerta.
Se que debe sonar extraño pero de donde yo provengo las cosas son muy distintas, allí me llamaban shamán y en uno de mis muchos trabajos la conocí a ella, la mujer de la cual hablo era una persona que había perdido el camino a la supuesta vida eterna. Se me había contratado para buscar a un espectro que habitaba en una vieja mansión, así que yo me imagine un fantasma horrendo que causaba problemas pero en vez de aquello me encontró con aquel hermoso espectro.
Aquel ser del otro mundo, si puedo clasificarlo de aquella manera después de llegar a este mundo, era una belleza. No causaba problemas, no asustaba a nadie, pero ella no quería irse de la vieja mansión porque en aquel lugar estaba lo único que ella había amado, y que le había mantenido con vida cuando aun tenía esa vaga condición.
En aquel viejo edificio había una pintura, muy antigua, en la pintura había un niño pequeño jugando con un perro, cuando hable con la fantasma, ella me explico todo. El niño que allí aparecía era su hijo, un niño que había nacido en una época donde la guerra se llevaba a todos los que podían luchar. El niño fue llevado a luchar y nunca más volvió, pero ella nunca había sabido el destino de su niño, entonces lo espero mientras duro la guerra, lo espero luego de que esta termino, lo espero luego de que la enfermedad la matara joven, y aun muerta, lo siguió esperando. Pero su hijo nunca llego, pero nadie supo lo que había pasado, el niño simplemente había desaparecido.
La mujer me enamoro mientras contaba su historia. Yo solo la escuchaba atentamente sin despegar mi atención de sus labios. La mujer me hizo prometer que cuidaría de la pintura luego de que ella se fuera, pero para poder irse debía averiguar que había pasado con su hijo.
Mi trabajo se volvió el de investigador y durante mucho tiempo me dedique a saber la verdad, porque sabia que el amor entre aquella mujer y yo era imposible, porque sabia que lo único que podía hacer era darle un descanso como único regalo de amante.
Entonces supe la mala noticia, el niño, como la espera la bella mujer, había muerto desde hace mucho en una batalla que la historia definió como masacre, por lo mismo jamás se supieron noticias del muchacho, no habían registros claros que identificaran a sus participantes.
Entonces mi trabajo estuvo terminado, la mujer no tenia que seguir esperando, ya no tenia porque estar en encadenada a la mansión y por mi parte, yo no la vería otra vez. Entre dolor y alegría guié a aquel bello fantasma hasta donde era mi deber guiarla y luego la vi desaparecer de mi eterna vida.
Los años pasaron y yo no me olvide jamás de aquella mujer espectral, pero debía seguir con vida, sin importar que mi corazón estuviera roto en mil pedazos, así que me tragué la depresión con cerveza y cada noche seguí soñando con aquella mujer que nunca debí amar y que no había nacido para ser mía.
Desde que aquello paso ya va más de 10 años, no entiendo la razón por la cual me enamore de aquel espectro, pero tengo muy claro que no la encontrare en este mundo. Lo último que recuerdo era que estaba trabajando en una casa abandonada y que tome un par de minutos para recostarme en el césped, luego desperté en este mundo donde los seres como yo fueron enviados a los cuentos y a los mitos, pero no puedo negar que todos en este mundo me parecen tan cercanos, no creo que pueda vivir en este como lo hacia en el mío, pero si alguien llegara a decirme que la mujer que amo esta en este mundo, yo no descansaría hasta encontrarla.
Quizás yo estoy muerto al igual que aquella mujer y este es la vida eterna que tanto buscan los muertos.

25 octubre, 2008

Escritos de amor y muerte. Cuento 1.

El escritor.



¿Cuántos hombres han deseado la eternidad? ¿Cuántos la han conseguido?
Muchas veces me hice esas preguntas, nunca logre saber cuales eran las respuestas. Supongo que por esa misma razón los seres mitológicos y seres extraños llamaron mi atención, supongo que por lo mismo deje de ver a los humanos como seres interesantes y por eso deje de verme como un humano.
No recuerdo muy bien cuando fue la primera vez que hice la distinción entre humanos y yo, solo se que las frases “Los humanos son unos inútiles.”, “No me compares con esos animales.” “Eso es típico de los hombres.” “No me provoques, hoy soy más humano de lo normal.” siempre estuvieron en mi boca. Para mi los seres humanos se veían más como animales, y supongo que ante mi yo no era como ellos.
Recuerdo que una vez se me pidió definir al hombre, la definición que di aun me condena. “Hombre: animal con instinto capaz de analizar una situación, pero que se vale de sus instintos para actuar y reaccionar ante alguna situación.” Pero eso fue hace mucho tiempo, fue antes de conocer a aquella mujer que me mostró que los hombres no eran tan…… bueno solo puedo decir que esa mujer me mostró un lado que no conocía.
No puedo entender que me haya enamorado de alguien que era tan común como todos en este mundo, pero supongo que la frase “la rosa perfecta esta en cada rosal” es perfecta para definirla. Ella era común y corriente, no era de una belleza espectacular, no tenia el cuerpo perfecto, no era de un carácter envolvente, ella era una chica normal.
Aun así me parece que ella era diferente, no me la imaginaba acostada en su cama escuchando la música e moda, no me la imaginaba comprando la ropa que tenían sus amigas, pero tampoco me la imaginaba haciendo lo que yo hacia.
No puedo creer que me encuentre en esta situación por culpa de aquella mujer, pero para ser franco ella esta muerta desde hace mucho tiempo atrás. Yo la conocí en marzo, y pudimos compartir solo un par de meses, luego vinieron las discusiones por culpa del pasado que tanto agobia a los mortales. Al final nos separamos, yo seguir menos preciando a los hombres, ella siguió viviendo su común vida.
No recuerdo cuantas mujeres han pasado por mi vida pero si recuerdo que solo por ella he llorado, solo por haberla perdido me sentí melancólico. Y cuando me entere de que ella estaba muerta el enojo se apodero de mi existencia. No puedo decir el porque de aquello pero se que el pasado de aquélla mujer era tan oscuro como mi vida.
Cuando supe la verdad de su muerte todo en mi universo se esclareció, porque ya entendía que la existencia de aquella mujer era menos que una ilusión, la forma en que se comportaba, la forma en que hablaba, la forma en que ella dejaba de ser mortal por un segundo y me mostraba al ser que yo deseaba era una ilusión creada por un ser que solo podía definir como yo mismo. Era claro que yo era la misma falsa existencia que la mujer que ame era, porque ella al igual que yo no éramos reales, una ser superior a nosotros nos había creado usando la genialidad y crueldad de su existencia y solo para llenar algo que para él era una hoja en blanco.
Toda mi existencia era una obra narrativa escrita por otro ser que nunca me había dicho la verdad, pero que usando aquella mujer me había entregado el camino para descubrir quien era en realidad. Entonces me transformé en un ser que no podía ser descrito y aparecí delante de quien me había creado.
No puedo describir la sensación que tuve al ver a mi creador, a ese dios que podía inventar con sus palabras a un mundo entero, pero supongo que el temor era algo cercano a aquella sensación. Sus ojos eran como los míos, sus manos eran como las mías, su cabello era como el mío, aquel ser era idéntico a mí, pero a la vez era una criatura, una divinidad muy diferente. Entonces aquel hombre, si se puede catalogar de aquella manera, tomo un papel y usando la sangre que brotaba de sus sienes comenzó a escribir.

- Sí lo último que puedo hacer es escribir, las palabras que plasmaren significaran la muerte de quien se intenta vengar de mi y quien mato a la mujer que yo amaba.

Luego de mirarme y escupirme aquella frase lanzo el papel lo más lejos que pudo y espero que yo sacara mi arma, la furia de que él sea el responsable de que mi amada estuviera bajo tierra no me dejo pensar en aquel minuto, solo le apunte y le dispare en la cabeza, en el mismo lugar en donde su sangre brotaba.

- Sabes, no eres el único que me ha matado, antes de ti han venido otros, porque yo soy a aquel que los escritores matan en sus relatos, pero a diferencia de otros, en lo que acabo de escribir esta tu muerte.

Y así fue, porque yo era el escritor que lo había creado y el era el escritor que me había dado vida, yo era un producto de él de la misma forma que él era un producto mío, y lo que estaba en el papel era lo siguiente:
“Luego de dispararle en donde habían manchas e sangre, la sienes de el pistolero comenzaron a sangrar, entonces entro otro hombre, que lo acuso de matar a su amada y sacando un revolver, le disparo en las sienes que comenzaron a sangran luego de que matara al primer hombre que escribió este papel.

Vistas de página en total