29 octubre, 2008

Escritos de amor y muerte. Cuento 2


El Fantasma.

Una extraña historia que se me ocurrio en la micro.......



No se como comenzar.
Para ser franco no tengo una idea clara de lo que esta pasando en este momento.
Lo último que recuerdo es el haber estado acostado sobre el césped.
Pero de alguna manera el lugar donde ahora estoy es familiar, no me parece que sea muy distinto al mundo que siempre veo, pero también estoy seguro que este lugar no es mi mundo.
Me parece extraño ver a las mismas personas que veía en mi universo caminar en este mundo, es como si todo fuera un sueño. Solo me pregunto si aquí ella estará con vida.
Ella era hermosa, pero no era mía. Ella era perfecta, pero no era mía. Ella era única, pero no era mía. Ella se llamaba de una forma que ya no es importante.
Se que parecerá patético pero como muchos me enamore de alguien a quien no podía amar, aquella persona me parecía perfecta pero era solo un sueño, en especial porque cuando yo la conocí ella ya estaba muerta.
Se que debe sonar extraño pero de donde yo provengo las cosas son muy distintas, allí me llamaban shamán y en uno de mis muchos trabajos la conocí a ella, la mujer de la cual hablo era una persona que había perdido el camino a la supuesta vida eterna. Se me había contratado para buscar a un espectro que habitaba en una vieja mansión, así que yo me imagine un fantasma horrendo que causaba problemas pero en vez de aquello me encontró con aquel hermoso espectro.
Aquel ser del otro mundo, si puedo clasificarlo de aquella manera después de llegar a este mundo, era una belleza. No causaba problemas, no asustaba a nadie, pero ella no quería irse de la vieja mansión porque en aquel lugar estaba lo único que ella había amado, y que le había mantenido con vida cuando aun tenía esa vaga condición.
En aquel viejo edificio había una pintura, muy antigua, en la pintura había un niño pequeño jugando con un perro, cuando hable con la fantasma, ella me explico todo. El niño que allí aparecía era su hijo, un niño que había nacido en una época donde la guerra se llevaba a todos los que podían luchar. El niño fue llevado a luchar y nunca más volvió, pero ella nunca había sabido el destino de su niño, entonces lo espero mientras duro la guerra, lo espero luego de que esta termino, lo espero luego de que la enfermedad la matara joven, y aun muerta, lo siguió esperando. Pero su hijo nunca llego, pero nadie supo lo que había pasado, el niño simplemente había desaparecido.
La mujer me enamoro mientras contaba su historia. Yo solo la escuchaba atentamente sin despegar mi atención de sus labios. La mujer me hizo prometer que cuidaría de la pintura luego de que ella se fuera, pero para poder irse debía averiguar que había pasado con su hijo.
Mi trabajo se volvió el de investigador y durante mucho tiempo me dedique a saber la verdad, porque sabia que el amor entre aquella mujer y yo era imposible, porque sabia que lo único que podía hacer era darle un descanso como único regalo de amante.
Entonces supe la mala noticia, el niño, como la espera la bella mujer, había muerto desde hace mucho en una batalla que la historia definió como masacre, por lo mismo jamás se supieron noticias del muchacho, no habían registros claros que identificaran a sus participantes.
Entonces mi trabajo estuvo terminado, la mujer no tenia que seguir esperando, ya no tenia porque estar en encadenada a la mansión y por mi parte, yo no la vería otra vez. Entre dolor y alegría guié a aquel bello fantasma hasta donde era mi deber guiarla y luego la vi desaparecer de mi eterna vida.
Los años pasaron y yo no me olvide jamás de aquella mujer espectral, pero debía seguir con vida, sin importar que mi corazón estuviera roto en mil pedazos, así que me tragué la depresión con cerveza y cada noche seguí soñando con aquella mujer que nunca debí amar y que no había nacido para ser mía.
Desde que aquello paso ya va más de 10 años, no entiendo la razón por la cual me enamore de aquel espectro, pero tengo muy claro que no la encontrare en este mundo. Lo último que recuerdo era que estaba trabajando en una casa abandonada y que tome un par de minutos para recostarme en el césped, luego desperté en este mundo donde los seres como yo fueron enviados a los cuentos y a los mitos, pero no puedo negar que todos en este mundo me parecen tan cercanos, no creo que pueda vivir en este como lo hacia en el mío, pero si alguien llegara a decirme que la mujer que amo esta en este mundo, yo no descansaría hasta encontrarla.
Quizás yo estoy muerto al igual que aquella mujer y este es la vida eterna que tanto buscan los muertos.

25 octubre, 2008

Escritos de amor y muerte. Cuento 1.

El escritor.



¿Cuántos hombres han deseado la eternidad? ¿Cuántos la han conseguido?
Muchas veces me hice esas preguntas, nunca logre saber cuales eran las respuestas. Supongo que por esa misma razón los seres mitológicos y seres extraños llamaron mi atención, supongo que por lo mismo deje de ver a los humanos como seres interesantes y por eso deje de verme como un humano.
No recuerdo muy bien cuando fue la primera vez que hice la distinción entre humanos y yo, solo se que las frases “Los humanos son unos inútiles.”, “No me compares con esos animales.” “Eso es típico de los hombres.” “No me provoques, hoy soy más humano de lo normal.” siempre estuvieron en mi boca. Para mi los seres humanos se veían más como animales, y supongo que ante mi yo no era como ellos.
Recuerdo que una vez se me pidió definir al hombre, la definición que di aun me condena. “Hombre: animal con instinto capaz de analizar una situación, pero que se vale de sus instintos para actuar y reaccionar ante alguna situación.” Pero eso fue hace mucho tiempo, fue antes de conocer a aquella mujer que me mostró que los hombres no eran tan…… bueno solo puedo decir que esa mujer me mostró un lado que no conocía.
No puedo entender que me haya enamorado de alguien que era tan común como todos en este mundo, pero supongo que la frase “la rosa perfecta esta en cada rosal” es perfecta para definirla. Ella era común y corriente, no era de una belleza espectacular, no tenia el cuerpo perfecto, no era de un carácter envolvente, ella era una chica normal.
Aun así me parece que ella era diferente, no me la imaginaba acostada en su cama escuchando la música e moda, no me la imaginaba comprando la ropa que tenían sus amigas, pero tampoco me la imaginaba haciendo lo que yo hacia.
No puedo creer que me encuentre en esta situación por culpa de aquella mujer, pero para ser franco ella esta muerta desde hace mucho tiempo atrás. Yo la conocí en marzo, y pudimos compartir solo un par de meses, luego vinieron las discusiones por culpa del pasado que tanto agobia a los mortales. Al final nos separamos, yo seguir menos preciando a los hombres, ella siguió viviendo su común vida.
No recuerdo cuantas mujeres han pasado por mi vida pero si recuerdo que solo por ella he llorado, solo por haberla perdido me sentí melancólico. Y cuando me entere de que ella estaba muerta el enojo se apodero de mi existencia. No puedo decir el porque de aquello pero se que el pasado de aquélla mujer era tan oscuro como mi vida.
Cuando supe la verdad de su muerte todo en mi universo se esclareció, porque ya entendía que la existencia de aquella mujer era menos que una ilusión, la forma en que se comportaba, la forma en que hablaba, la forma en que ella dejaba de ser mortal por un segundo y me mostraba al ser que yo deseaba era una ilusión creada por un ser que solo podía definir como yo mismo. Era claro que yo era la misma falsa existencia que la mujer que ame era, porque ella al igual que yo no éramos reales, una ser superior a nosotros nos había creado usando la genialidad y crueldad de su existencia y solo para llenar algo que para él era una hoja en blanco.
Toda mi existencia era una obra narrativa escrita por otro ser que nunca me había dicho la verdad, pero que usando aquella mujer me había entregado el camino para descubrir quien era en realidad. Entonces me transformé en un ser que no podía ser descrito y aparecí delante de quien me había creado.
No puedo describir la sensación que tuve al ver a mi creador, a ese dios que podía inventar con sus palabras a un mundo entero, pero supongo que el temor era algo cercano a aquella sensación. Sus ojos eran como los míos, sus manos eran como las mías, su cabello era como el mío, aquel ser era idéntico a mí, pero a la vez era una criatura, una divinidad muy diferente. Entonces aquel hombre, si se puede catalogar de aquella manera, tomo un papel y usando la sangre que brotaba de sus sienes comenzó a escribir.

- Sí lo último que puedo hacer es escribir, las palabras que plasmaren significaran la muerte de quien se intenta vengar de mi y quien mato a la mujer que yo amaba.

Luego de mirarme y escupirme aquella frase lanzo el papel lo más lejos que pudo y espero que yo sacara mi arma, la furia de que él sea el responsable de que mi amada estuviera bajo tierra no me dejo pensar en aquel minuto, solo le apunte y le dispare en la cabeza, en el mismo lugar en donde su sangre brotaba.

- Sabes, no eres el único que me ha matado, antes de ti han venido otros, porque yo soy a aquel que los escritores matan en sus relatos, pero a diferencia de otros, en lo que acabo de escribir esta tu muerte.

Y así fue, porque yo era el escritor que lo había creado y el era el escritor que me había dado vida, yo era un producto de él de la misma forma que él era un producto mío, y lo que estaba en el papel era lo siguiente:
“Luego de dispararle en donde habían manchas e sangre, la sienes de el pistolero comenzaron a sangrar, entonces entro otro hombre, que lo acuso de matar a su amada y sacando un revolver, le disparo en las sienes que comenzaron a sangran luego de que matara al primer hombre que escribió este papel.

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