13 octubre, 2008

Cruedad...

Esta historia es una cosa que empece por la mañana y luego de que un amigo llegara tuve que dejarla inconclusa.....asi que antes de subirla cree una final a lo rapido...


Cuando las palabras dejan de tener ese poder que siempre han tenido comienzan a ser usadas sin que sean útiles.
La historia ha mostrado como las palabras van devastando su significado y perdiendo su poder, ser victima no es lo mismo que serlo hace 100 años, ser bueno no significa lo mismo que hace 100 años, ser el novio ya no es lo mismo.

Un chico normal caminaba por la calle que todos transitamos cuando una bella mujer que él apenas lograba recordar se presento frente a él. Conversaron como si lo hubieran hecho por mucho tiempo pero en el muchacho algo andaba mal. Pronto recordó algo que ella muchacha le había dicho hace ya bastante tiempo.
- ¿Sigo siendo cruel?
La muchacha miro con rostro extrañado a su interlocutor que preguntaba algo fuera de la conversación, entonces el muchacho la tomo por lo brazos e insistió con la pregunta una vez más. Al ver que la muchacha no lograba recordar la respuesta o simplemente no respondía el chico la tomo de la mano y la llevo a un lugar que estaba en ruinas.
- Cuando este lugar aun estaba en pie tú me llamaste cruel. Dijiste que muchas veces era cruel contigo que torturaba su mente con mi comportamiento.
- Es increíble que aun recuerdes lo que dije aquella vez, paso hace tanto tiempo que yo ni lo recuerdo.
El chico aun recordaba la vez donde ella le beso y le hablo mientras ella apoyaba su cabeza en el pacho de él. Aquello había pasado hace unos 3 años, días antes de que un grupo de bombarderos atacaran la cuidad, aquello había pasado hace unos 3 años, antes de que ella desapareciera de la vida de él luego de que la ciudad fuera destruida casi por completo.
- Solo dime el porque de aquella frase, ¿realmente creías que era cruel?
- ¿Por qué me preguntas aquello luego de tanto tiempo? ¿Acaso no te das cuenta de que no nos veíamos desde aquel día? ¿Acaso…
- ¿Acaso no me doy cuenta que tu cuerpo esta destrozado por las cicatrices? ¿acaso no me doy cuenta que estas sola desde aquel funesto día?
Las palabras de muchacho sonaban con odio, con desprecio pero de cierto modo tenían un aire de cariño, de dolor y de amor, no eran palabras que hirieran pero tampoco eran palabras que pudieran dar caricias.
- Tendrás que disculparme pero ya no soy el de antes, ahora me puedes llamar cruel con todo tu corazón, porque no solo soy cruel, también soy un maldito, me condene cuando mis padres murieron, unos en el ataque otros con el tiempo, ahora estoy igual de solo que tú, así que dime mi pequeña amiga ¿aun crees que soy cruel?
- ¿Qué es lo que quieres?
- ¿Realmente no te das cuenta? Por tu culpa me convertí en lo que ahora soy, por tu culpa me condene, la maldición que llevo en poca. No logro volver a lo que antes era, no logro ver lo que antes veía, tú me convertiste en lo que soy.


La muchacha retrocedió, no entendía el porque de aquella actitud, no lograba hilar el pensamiento de su acompañante a la realidad actual. Supongo que por su mente pasaron muchas ideas pero no sobrevivió ninguna a ese lapso inexistente que siempre suelen tener. Entonces sintió algo extraño dentro de su garganta.
- lo siento pero hay que eliminar el problema de raíz.
Luego todo fue silencio, silencio y sangre porque la garganta ya no existía.

05 octubre, 2008

La caida de Dios......

La religión es algo cuestionable. La religión es una forma de controlar a las masas. La religión es opio para el pueblo. La religión es nada. La religión solo es fe.

¿Cuantas frases como aquellas pueden existir? La historia puede demostrar que hay miles, millones quizás sean incontables las formas en que el hombre ha negado a aquella doctrina, pero hay cierto punto en la realidad donde aquello cae en la nada. No creo que la religión sea lo correcto pero lo que ella te muestra es una forma de ver la vida y de cómo poder sobrevivir en ella.

“Y que ninguno pudiese comprar ni vender, sino tuviese la marca o el nombre de la Bestia o el numero de su nombre.”

El mundo estaba podrido hasta más no poder, la guerra, el hambre, la codicia, las enfermedades habían destruido el mundo que ustedes conocen, ahora apenas quedaban algunos vestigios de lo que alguna vez fue la tierra.
Pero los humanos todavía sobrevivían, dios había enviado a un profeta que los mantenía con vida, un ser llamado santo por muchos, un ser llamados ídolo, llamado maestro, un ser humano que compartía la misma cualidad que Dios, el era tres y uno a la vez, su nombres eran Ezequiel, el que profetiza la destrucción, su nombre era Ángelus, el que trae la luz al mundo, su nombre era Caín, quien junta el ayer con el mañana. Él había mantenido a la humanidad junta y con esperanzas, el prometía vida tranquila y en paz, y lo estaba cumpliendo su palabra.
Aquel profeta borro el pasado perturbador de la humanidad, entrego una nueva lengua que no tenía semejanza alguna con las anteriores, dio una nueva moneda a sus seguidores, que eran millones, los mantuvo felices porque el profeta solo cumplía la palabra de Dios.
Pero de la misma forma en que él llego, casi de la nada, llegaron voces de discordia, porque muchos le siguieron, porque muchos otros se alejaron de él y de su palabra. Pero el profeta era bueno, perdono a quienes le ofendían, no causo mal contra sus enemigos, simplemente espero que ellos se le acercaran. Y así fue, muchos de los que le repudiaban al comienzo se acercaron a él porque vieron que él era bueno y generoso al igual que su dios.
Un tercio de la tierra era habitada y el profeta la cuidad, aquel lugar era el paraíso, allí no había dolor, no había sufrimiento, no existían las cosas negativas del mundo actual porque el profeta las había desterrado, con aquel hombre todo era perfecto.
Pero los hombre que aun le repudiaban eran malos, ellos levantaban estatuas de dioses paganos, ofendían la palabra de Dios que era dicha a través de las palabras del profeta. Los hombres que odiaban al profeta no entendían que él no estaba para ser odiado, su misión era proteger a los que aun creían en Dios, porque el era un siervo de Dios y solo estaba cuidando a los seguidores de este.
El profeta buscaba la paz pero los blasfemos no querían escuchar, ellos aborrecían todo lo que el profeta hacia, ellos se negaban a ser ayudados por el mensajero de Dios aun cuando no podían sobrevivir por sí solos. Pero el mensajero era paciente, él sabia que no todos creerían en él, pero que Dios sí creía en todos así que nunca se canso de intentar ayudar a los que le odiaban.
Un día el profeta anuncio la llegada de Dios, la era de dolor y destrucción del mundo ya estaban por ser acabados pero sus palabras no solo trajeron alegría, porque no solo aparecería Dios, con él vendría el demonio, pero quienes siguieran al profeta no tenían de que temer, la fuerza de su amo celestial los protegería de todo mal.
Entonces apareció un ser que no puede ser descrito con palabras mortales, y el profeta se arrodillo ante él y dijo:

- Aquí están quienes te veneran. Aquí están quienes son tus fieles seguidores y a los cuales tú mandaste a proteger.

Y Dios pronuncio palabras que solo su mensajero pudo comprender y luego se sentó en un trono de flores, de flores que crecían en tierra infértil, flores hermosas que entregaban bellas fragancias al mundo destruido.
Pero el profeta estaba triste, porque él y su amo, Dios, sabían que pronto aparecería una bestia que tentaría a sus siervos. Y así fue, luego de cientos de años, quizás mil años humanos, apareció una bestia con forma humana, que irradiaba luz y que era seguida por demonios con forma de humanos, a su paso levantaba a los muertos y creaba ilusiones.
Muchos le temieron pero el profeta estaba firme porque su Dios protegía a todos los que vivían sobre la faz de la tierra. Pero la Bestia era cruel, no solo mando a sus demonios contra los creyentes, sino que trajo consigo a un ejercito de animales que los humanos no conocían, aquellos seres tenia la capacidad de matar con la mirada y muchos de los que creían en Dios murieron defendiendo su fe.
Quienes aborrecían a Dios se acercaron a la Bestia que irradiaba luz, esta los acepto pero los hizo luchar hasta morir contra los que amaban a Dios. Fue una masacre cruel pero el profeta estaba firme, él sabia que Dios cuidaba a quien le amaba.
Entonces la Bestia lanzo su último golpe, uno de sus demonios mato al pobre profeta y enfrento a Dios, a duras penas aniquilo a este porque con el sacrificio de Dios muchos verían la verdad, entonces la Bestia lanzo fuego contra los seguidores de Dios, murieron cruelmente quienes habían adorado a Dios y desde una monte gigante los seguidores de la Bestia se reían de quienes sufrían con las llamas.
Entonces la Bestia partió a la tierra en dos, y sepulto a Dios y su profeta y a sus seguidores y a todo animal que vivía sobre la tierra sin piedad, luego tomo a quienes le seguían y los volvió a colocar en la tierra, para que con sudor y dolor cubrieran el abismo que encerraba a Dios, entonces la Bestia se sentó en el trono de Dios y gobernó a sus siervos.

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