29 septiembre, 2008

Baúl de los recuerdos.....

Hoy estuve trajinando en el baúl de los recuerdos (no puedo creer que lo tengo), y me di cuenta de las muchas cosas que ya he olvidado (agradezco que mi memoria sea tan frágil).
¿Recuerdas lo que hicimos en Vicuña?
Recordé la primera vez que me escape de clases por tu culpa.
Recordé tus bragas color piel con aquella cintita rosada, y cuando me la mostraste sin pudor.
Recordé la vez que salí de clases cuando te vi llorar.
Recordé la vez que nos hablamos en aquel persa, y como ame tu valentía.
Me encontré con aquel beso furtivo que te robe en ese recreo jugando al pillar.
Me encontré con la vez que te lastime con la silla.
Me sorprendí al ver la vez que golpee a alguien para defenderte.
En aquel baúl estaba la fotografía de mi amigo en el suelo por culpa mía.
Es increíble como puedo tener tantos recuerdos.
Recuerdo besos, labios, manos, dolores, alegrías, penas, glorias, mujeres, amigos, amantes, contrincantes.
Recuerdo haber guardado en aquel baúl muchas cosas porque mi memoria es frágil, es efímera. Pero aun no encuentro lo que ando buscando.
Recuerdo cuando me viste luchando conmigo mismo y no sabias que hacer.
Recuerdo cuando me viste llorar en aquel cuarto.
Recuerdo cuando me entregaste esa hoja de papel dándome tu apoyo.
Recuerdo esos abrazos lejanos por culpa de una delgada mujer.
Recuerdo cuando te fuiste lejos.
Recuerdo tu cama y su calor.
Recuerdo que guarde parte de mí en aquel baúl para que ella pudiera seguir sufriendo sin ser lastimada, porque yo mismo me encargaría de hacerla sufrir mucho más.
Me encontré con la deuda que aun mantienes, amigo mío.
Me encontré con las palabras que no pronuncie la última vez.
En aquel baúl estaban los naipes que te debo.
Me encontré con los dibujos que te mandaba a través de mi abuela.
Me encontré con el temor de enamorar de mi madre.
Pero aun no encuentro en aquel baúl lo que andaba buscando…… agradezco que mi mente sea tan frágil, porque así no encontrare lo que busco.

04 agosto, 2008

El escritor........

Y el muchacho llego a aquella casa, entro como siempre lo había echo y se asombro como todo estaba en calma. Aun así siguió con la rutina que recordaba, tomo el hervidor y se sirvió la acostumbrada taza de café, con esas 3 cucharaditas de azúcar que siempre había mantenido.
La casa estaba como él la había dejado, en calma y en silencio, entonces encendió el televisor, este se mantenía en el mismo canal de siempre, pronto la dejo por esa misma razón; se levanto y camino hacia el dormitorio, allí la cama seguía sin hacer, pero en ella se mantenía el calor y el aroma a sueño resiente. La vista le aburrió y pronto volvió a living, se sentó en ese sillón que tanto amaba y que deseaba tener bajo su cuerpo, entonces cerro los ojos y descanso por un momento.
Un hombre entro a la casa, cerro la puerta como si nada, se sentó en la mesa y al ver el café a medio tomar, cerro los ojos y trato de recordar algo, luego vuelve en sí, toma el café que estaba ya frío y enciende el televisor, apenas se ve la imagen cambia de canal, una y otra vez sin detenerse en ninguno, antes aquellos ojos pasaron una serie de imagen extrañas que no mostraban nada en particular, entonces el aparato de apaga.
Aquel hombre pasa por el lado del muchacho sin verle, como si este no existiera para él, se dirige al dormitorio donde la cama aun esta sin hacer, al igual que el muchacho solo miro un segundo pero luego tomo las sabanas y comenzó a arreglarla, de forma lenta, al terminar se sentó sobre ella, se recosto y miro por un segundo el techo de madera, pasaron unos segundos y luego volvió al living.
El hombre se sentó en el sillón frente al muchacho que solo le había seguido con la mirada, pero el hombre no lo miro, aunque las miradas se cruzaron el hombre no le miro. El hombre había entrado a la casa, había tomado café, visto televisión, ordeno el dormitorio y se sentó en el sillón sin ver nunca al muchacho que estaba sentado allí, simplemente había echo todo sin darse cuenta que había otra persona en la casa.
Entonces el hombre se levanta, camina hacia el muchacho y toma un bolso que estaba junto al sillón, de éste saca una vieja maquina de escribir, la coloca sobre la mesa y pone una hoja en blanco y comienza a teclear algo sobre ella. Así llena la hoja de papel, la toma, la mira, la lee con calma, entonces la arruga y la tira lejos, convirtiendo en basura ese trozo de papel. El muchacho la recoge, la estira y busca lo que supuestamente escribió el hombre, pero la hoja esta en blanco, entonces vuelve a convertir en basura a aquel papel.
La puerta se abra, una bella mujer de pelo claro, ojos pardos y tentadora figura entra a la casa. Aunque hay dos seres en ese lugar todo esta tranquilo, el supuesto escritos no toma en cuenta a la mujer, mantiene la misma actitud que tenia hasta entonces, pero el muchacho sigue con la mirada a la mujer. Esta le saluda cortésmente, le mira con lastima y le habla tranquilamente
- ¿Como te llamas?
- No lo se. -El muchacho responde luego de pensar por un momento y al responder se da cuenta de algo que no había notado.
- Pues somos dos. -La mujer ríe por un instante. - Yo tampoco se como me llaman.
Entonces los 2 seres ignorados por el hombre que sigue escribiendo comienzan a reír juntos, pero con una actitud de lastima por su situación, entonces la mujer se pone seria y mira al muchacho y deja escapar nuevamente su bella voz.
- ¿Sabes? Todas sus historias y narraciones comienzan igual. Con alguien que entra a una casa tranquila. El problema es que nunca pasa de aquella situación.

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